Cuando la caja pierde cuerpo

La caja puede sonar con un cuerpo muy satisfactorio por sí sola y luego perder peso cuando suben los micrófonos aéreos. Los medidores se mantienen lejos de la saturación. Nadie ha tocado el ecualizador. Lo que cambió es la relación entre los micrófonos que captan el mismo golpe desde distintas posiciones.

El compendio de consejos sobre micrófonos del 13 de octubre de MusicRadar aborda la grabación de batería, piano y otros instrumentos en una DAW. Es un buen punto de partida para adoptar un hábito de estudio más específico: probar los micrófonos en conjunto, con tiempo suficiente para cambiarlos de posición.

Un segundo canal puede aportar sonido de sala, amplitud estéreo o una mejor perspectiva de un instrumento. También crea una nueva combinación que hay que evaluar. Antes de abrir el ecualizador para recuperar el cuerpo que falta, haz una grabación breve y escucha qué pasa cuando subes ese fader adicional.

La tentación de añadir otro canal

Tener una pista adicional puede dar tranquilidad cuando un músico está a punto de recoger. Aun así, cada micrófono nuevo debe tener una función audible. Una parte de batería construida en torno a un pulso básico quizá necesite menos separación que un bombo y una caja destinados a procesarse por separado.

Decide qué quieres que aporte el canal adicional, como el ataque del bombo o el ambiente de la sala. Así tendrás un objetivo cuando subas su fader. Una pista que se conserva para posibilidades indefinidas puede convertirse fácilmente en otra decisión pendiente durante la mezcla.

El botón de solo invita a encariñarse con un sonido aislado. Un canal que destaca al escucharlo por sí solo puede volverse sorprendentemente difícil de silenciar, incluso cuando el instrumento pierde definición en la mezcla.

Graba la misma frase corta en la posición original y después de mover el micrófono deliberadamente. Mantén la interpretación lo más constante posible y compara a un volumen de reproducción similar, porque un sonido más alto puede parecer más convincente.

Si ya tienes un arreglo preliminar, úsalo. Un micrófono con un nivel de detalle extraordinario puede pasarse toda la canción aportando información que la voz y las guitarras ya cubren.

El tiempo también forma parte del timbre

Cuando dos micrófonos captan la misma fuente, el sonido puede llegar a cada uno en momentos distintos. Al sumar esas señales, algunas frecuencias se refuerzan y otras se atenúan. El patrón resultante de picos y caídas se llama filtrado de peine. Podrías oír una caja con un sonido apagado y fino, o un piano cuyo registro medio retrocede cuando sube el nivel de otro canal.

Un interruptor de polaridad invierte las excursiones positivas y negativas de la señal. Puede mejorar una mezcla concreta, pero no elimina el desfase temporal. Compara ambas opciones mientras escuchas el sonido combinado y fíjate en el cuerpo y el ataque que quieres conservar.

Al sumar a mono un par estéreo, resulta más fácil oír la cancelación entre sus canales. Es normal que el timbre cambie un poco. Si se pierde de forma drástica un elemento esencial, conviene investigar.

Después, vuelve al estéreo. Alinear automáticamente todas las formas de onda puede cambiar la profundidad o la amplitud que querías grabar. Es normal que un micrófono de ambiente suene distante. Escucha un acorde sostenido o una frase completa de batería antes de decidir si debes moverlo, cambiar su nivel o ajustar su sincronización.

Construye la imagen de la batería

Con la batería, empieza por obtener una imagen general útil del kit con un micrófono o un par de micrófonos para overhead. Pídele al músico que toque el ritmo real con la intensidad prevista. Una prueba de sonido suave seguida de golpes fuertes a los platillos cambia el equilibrio antes de mover ningún fader.

Escucha cómo se integra la caja con los platillos. Cambiar la altura o el ángulo del micrófono puede ayudar si los platillos dominan, y la dinámica del músico también forma parte de la captura. Un par de overheads tiene un margen limitado para compensar un platillo que sobresale demasiado acústicamente.

Sube el nivel de un micrófono cercano sin cerrar la captura general de la batería. Si un micrófono de bombo aporta peso útil, prueba esa posición. Si hace que los graves pierdan cuerpo, comprueba la polaridad y la colocación antes de realzarlos.

Cuenta con algunos compromisos. El sonido de cada tambor recorre distintos caminos hasta llegar a los micrófonos, así que pretender alinear perfectamente en el tiempo todos los tambores a la vez no es realista. Prueba el micrófono cercano también durante un redoble, además del ritmo repetido, sin bajar los overheads.

Mantén el piano cohesionado

El sonido de un piano se extiende por un espacio físico amplio. Un par de micrófonos muy separados puede dar una atractiva sensación de amplitud, pero también exagerar el desplazamiento entre registros. Escucha una frase que recorra el teclado, con notas tocadas a la vez con ambas manos.

Una configuración coincidente como X/Y, con dos cápsulas direccionales muy juntas y orientadas en ángulo, mantiene pequeñas las diferencias de tiempo de llegada entre canales. Es una alternativa útil para probar cuando un par de micrófonos separados pierde demasiado cuerpo en mono. La amplitud y el equilibrio de izquierda a derecha también pueden cambiar, así que compara el resultado musical.

Comprueba la resonancia con tanto cuidado como el ataque. El pedal y el ruido del mecanismo pueden contribuir a la sensación de cercanía. Escucha esos detalles al nivel que tendrá el piano en la canción antes de decidir cuánto quieres conservar.

Un solo micrófono puede captar todo lo que una pista muy cargada necesita del piano. Una parte más expuesta puede beneficiarse de una imagen estéreo que transmita la amplitud del instrumento. Incorpora los demás instrumentos que comparten su registro antes de decidir la perspectiva.

Quédate con la mezcla que funciona

Antes de grabar la toma completa, graba un pasaje corto y reprodúcelo cuando la sala esté en silencio. Juzgar el sonido en directo a través de los auriculares puede ser engañoso si también te llega el sonido del instrumento acústico. La reproducción te permite oír el equilibrio captado sin esa vía de sonido que compite.

Compara la mezcla completa con el micrófono adicional silenciado. Procura que el volumen percibido sea lo más parecido posible. Fíjate en si ese canal aporta lo que buscabas, sobre todo durante el pasaje más cargado. Un sonido favorecedor por sí solo puede ser difícil de integrar cuando vuelve a sonar todo lo demás.

Hay lugar para baterías deliberadamente huecas, un estéreo exagerado y ruidos mecánicos del piano. Esas decisiones funcionan mejor cuando puedes oír lo que estás conservando. Reserva tiempo suficiente para interpretar después de la comparación.

Cuando el equilibrio te convenza, deja de mover el soporte. Envíate la mezcla elegida a los auriculares y graba la toma completa. Escúchala con todos los micrófonos juntos antes de abrir otra ventana de plugins.